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Lectura Slideshow: "Genaro’s trip to San Marcos de Tula (near Tula de Allende), Central Mexico and Gulf Coast, Mexico was created by TripAdvisor. See another Tula de Allende slideshow. Create a free slideshow with music from your travel photos.

jueves, 20 de octubre de 2011

Diles que no me maten

¡Diles que no me maten!
Juan Rulfo
-¡Diles que no me maten, Justino! Anda, vete a decirles eso. Que por caridad. Así diles. Diles que lo hagan por caridad.
-No puedo. Hay allí un sargento que no quiere oír hablar nada de ti.

-Haz que te oiga. Date tus mañas y dile que para sustos ya ha estado bueno. Dile que lo haga por caridad de Dios.

-No se trata de sustos. Parece que te van a matar de a de veras. Y yo ya no quiero volver allá.

-Anda otra vez. Solamente otra vez, a ver qué consigues.

-No. No tengo ganas de eso, yo soy tu hijo. Y si voy mucho con ellos, acabarán por saber quién soy y les dará por afusilarme a mí también. Es mejor dejar las cosas de este tamaño.

-Anda, Justino. Diles que tengan tantita lástima de mí. Nomás eso diles.


Justino apretó los dientes y movió la cabeza diciendo:

La muñeca negra

La muñeca negra
de José Martí

De puntillas, de puntillas, para no despertar a Piedad, entran en el cuarto de dormir el padre y la madre. Vienen riéndose, como dos muchachones. Vienen de la mano, como dos muchachos. El padre viene detrás, como si fuera a tropezar con todo. La madre no tropieza; porque conoce el camino. ¡Trabaja mucho el padre, para comprar todo lo de la casa, y no puede ver a su hija cuando quiere! A veces, allá en el trabajo, se ríe solo, o se pone de repente como triste, o se le ve en la cara como una luz: y es que está pensando en su hija: se le cae la pluma de la mano cuando piensa así, pero en seguida empieza a escribir, y escribe tan de prisa, tan de prisa, que es como si la pluma fuera volando. Y le hace muchos rasgos a la letra, y las oes le salen grandes como un sol, y las ges largas como un sable, y las eles están debajo de la línea, como si se fueran a clavar en el papel, y las eses caen al fin de la palabra, como una hoja de palma; ¡tiene que ver lo que escribe el padre cuando ha pensado mucho en la niña! El dice que siempre que le llega por la ventana el olor de las flores del jardín, piensa en ella.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Los amores de Bentos Sagrera


LOS AMORES DE BENTOS SAGRERA de JAVIER DE VIANA
[1868-1926]
Cuando Bentos Sagrera oyó ladrar los perros, dejó el mate en el suelo, apoyando la bombilla en el asa de la caldera, se puso de pie y salió del comedor apurando el paso para ver quién se acercaba y tomar prontamente providencia.
Era la tarde, estaba oscureciendo y un gran viento soplaba del Este arrastrando grandes nubes negras y pesadas, que amenazaban tormenta. Quien a esas horas y con ese tiempo llegara a la estancia, indudablemente llevaría ánimo de pernoctar, cosa que Bentos Sagrera no permitía sino a determinadas personas de su íntima relación. Por eso se apuraba, a fin de llegar a los galpones antes de que el forastero hubiera aflojado la cincha a su caballo, disponiéndose a desensillar. Su estancia no era posada, ¡canejo! —lo había dicho muchas veces; y el que llegase, que se fuera y buscase fonda, o durmiera en el campo, ¡que al fin y al cabo dormían en el campo animales suyos de más valor que la mayoría de los desocupados harapientos que solían caer por allí demandando albergue!
En muchas ocasiones habíase visto en apuros, porque sus peones, más bondadosos —¡claro, como no era de sus cueros que habían de salir los maneadores!—, permitían a algunos desensillar; y luego era ya mucho más difícil hacerles seguir la marcha.
La estancia de Sagrera era uno de esos viejos establecimientos de origen brasileño, que abundan en la frontera y que semejan cárceles o fortalezas. Un largo edificio de paredes de piedras y techo de azotea; unos galpones, también de piedra, enfrente, y a los lados un alto muro con sólo una puerta pequeña dando al campo. La cocina, la despensa, el horno, los cuartos de los peones, todo estaba encerrado dentro de la muralla.

El vaso de leche

Manuel Rojas

AFIRMADO en la barandilla de estribor, el marinero parecía esperar a alguien. Tenía en la mano izquierda un envoltorio de papel blanco, manchado de grasa en varias partes. Con la otra mano atendía la pipa.
... Entre unos vagones apareció un joven delgado; se detuvo un instante, miró hacia el mar y avanzó después, caminando por la orilla del muelle con las manos en los bolsillos, distraído o pensando.
... Cuando pasó frente al barco, el marinero le gritó en inglés:
... -I say; look here! (¡Oiga, mire!)
... El joven levantó la cabeza, y, sin detenerse, contestó en el mismo idioma:
... - Hallo! What? (¡Hola! ¿Qué?)
... -Are you hungry? (¿Tiene hambre?)
... Hubo un breve silencio, durante el cual el joven pareció reflexionar y hasta dio un paso más corto que los demás, como para detenerse; pero al fin dijo, mientras dirigía al marinero una sonrisa triste:
... -No, I am not hungry. Thank you, sailor. (No, no tengo hambre. Muchas gracias, marinero.)
... -Very well. (Muy bien.)
... Sacóse la pipa de la boca el marinero, escupió y colocándosela de nuevo entre los labios, miró hacia otro lado. El joven, avergonzado de que su aspecto despertara sentimientos de caridad, pareció apresurar el paso, como temiendo arrepentirse de su negativa.
... Un instante después, un magnífico vagabundo, vestido inverosímilmente de harapos, grandes zapatos rotos, larga barba rubia y ojos azules, pasó ante el marinero, y éste, sin llamarlo previamente, le gritó:
... -Are you hungry?
... No había terminado aún su pregunta, cuando el atorrante, mirando con ojos brillantes el paquete que el marinero tenía en las manos, contestó apresuradamente:
... -Yes, sir, I am very much hungry! (¡Si, señor, tengo harta hambre!)
... Sonrió el marinero. El paquete voló en el aire y fue a caer entre las manos ávidas del hambriento. Ni siquiera dio las gracias, y abriendo el envoltorio calentito aún, sentóse en el suelo, restregándose las manos alegremente al contemplar su contenido. Un atorrante de puerto puede no saber inglés, pero nunca se perdonaría no saber el suficiente como para pedir de comer a uno que habla ese idioma.


domingo, 16 de octubre de 2011

“Importa, para que los individuos tengan la capacidad de juzgar y opinar por sí mismos, que lean por su cuenta”. Harold Bloom



¿Hola!  ¡Bienvenidos al Blog de Lectura!!!!





"Gotta keep reading!
¡Sigamos leyendo, Escuela "Genaro Guzmán Mayer"

...Y nuestro primer libro leído en este mes: "Un mexicano más" de Juan Sánchez Andraka.





Juan Sánchez Andraka en su libro "Un Mexicano más" nos presenta claramente las graves contradicciones de nuestra vida familiar, social y política.

Antonio Mendoza, el personaje central, es un estudiante de secundaria de provincia, cuya formación se va estructurando con base en esas contradicciones y, por lo tanto, llega en sus aspiraciones, a identificarse con los millones de mexicanos cuya meta única y definitiva es la adquisición del dinero.
La despreocupación de los padres, los maestros sin vocación de maestros, los falsos redentores, del pueblo, y la carencia de, en el hogar y en la escuela, de orientación sexual adecuada aparecen como culpables de esta producción de mediocres.

Fragmento:Un Mexicano Más

 ...Mi mamá dice que debo amar a Dios.

Casi siempre durante la comida me regaña, porque no demuestro amor a quien es Rey de Reyes, según ella.
La mera verdad yo no lo amo...
Le tengo miedo...
La culpa de esto la tiene ella y el cura: me enseñaron  a recitar de memoria los diez mandamientos.
_El que no los cumpla se va al infierno.
_¿Qué significa fornicarás?
_Tú apréndetelos y basta. No quieras entender cosas que no puedes ni debes.
Así, si desobedecía, si me peleaba, si me negaba a ir a misa, si no me confesaba, si no estudiaba: 
_Te va a castigar Dios. Te vas a condenar.
En las noches me obligaba a rezar.
_Si no lo haces, viene el diablo por tí.
Yo temblaba de pies a cabeza y rezaba más que doña  Tonchi, la comadre del cura.
A Dios le tengo miedo, le tengo terror.
¿Cómo lo puedo querer? Sinceramente si los domingos voy a misa, si a veces me confieso, es para que no me castigue ni Él ni mi mamá.


Fragmento:Un Mexicano Más

RECUERDO  mucho aquel día.
En la calle atrapé un sapo. Lo envolví en hojas de mi cuaderno.
Con tinta escribí: 
"Para Lourdes con cariño"
Llegué a la clase.
El timbre no había sonado. mis compañeros charlaban en pequeños grupos.
Lourdes estaba con Gloria y Carlos.
Me acerqué a ellos con el sapo en la mano.
_Lourdes...
_¿Qué tal Toño?
_¿Sabes? Ayer mi mamá me dio dinero y compré algo para ti.
Sus mejillas se encendieron.
_Acepta este pequeño obsequio, te lo suplico. 
Extendió la mano y suavemente deposité en ella el envoltorio y la dedicatoria.
_Gracias Toño.
Me retiré a zancadas.
De pronto, un grito rompió la monotonía.
Todos corrieron al salón.
Lourdes y el sapo estaban en el suelo. Lourdes, desmayada. El sapo, liberado, trataba de escapar.
_Traigan alcohol.
_Avisen al prefecto.
_Abran las ventanas... Que entre aire...

Fragmento:Un Mexicano Más
En la Cabecera:
Calles sin empedrar.
La luz cortada.
El zócalo destruido.
Falta de limpieza.
Falta de orden.
Falta de seguridad.
Miseria...
¿Y el presidente? En la taberna, como siempre...


"_Honorable jurado,
Señoras,
Señores,
Compañeros."
Sentí un hormigueo en todo el cuerpo.
La piernas me empezaban a temblar.
"_Cuando se habla de nuestro municipio, se habla de progreso, de trabajo, de patriotismo y entrega. Tenemos la gloria común de haber nacido en esta tierra de héroes, en esta tierra cuyos hombres del pasado,  regresaron con su sangre la semilla de la libertad  que hoy gozamos y la que conservamos gracias a la eficaz labor de  de los gobiernos de la Revolución Mexicana, hoy por hoy, inspiración sublime de  quienes tienen en sus manos los destinos de la patria...."
El Director inició la ovación.
Todos lo siguieron.
El Presidente sonrió complacido.

Fragmento: Un Mexicano Más

24 de octubre. Día de las Naciones Unidas...Desfilamos...Después, en el zócalo, se dijeron discursos de   la paz:   "El desarme es urgente",   "Ya no más guerras",   "Todos somos hermanos: los negros y los blancos, los chinos y los rusos. Todos..."   "México es abanderado de la paz";   "Es un pueblo pacifista";   "Su única arma es el Derecho";   "Como pregonero de la amistad entre los pueblos pide a las naciones que los conflictos se resuelvan sin acudir a la guerra";   "Esta es monstruosa, inhumana";   "La amistad debe ser el lazo que una al mundo":   "La felicidad del género humano y la seguridad para las nuevas generaciones deben tener como base el desarme total";   "México lo pregona"...Para terminar cantamos, emocionados, el Himno Nacional:

" Mexicanos, al grito de guerra
el acero aprestad y el bridón
y retiemble en su centro la tierra
al sonoro rugir del cañón..."